Aterrizar un avión es un proceso complejo y controlado que implica varias fases clave. El objetivo es reducir de forma segura la velocidad y la altitud de la aeronave para que toque la pista suavemente.
Fases del aterrizaje
1. Aproximación
Descenso y alineación: Los pilotos dirigen la aeronave hacia el aeropuerto y la alinean con la pista, siguiendo las instrucciones del control de tráfico aéreo.
Reducción de velocidad: La potencia de los motores se reduce para bajar la velocidad, que puede ser de hasta 900 km/h en vuelo normal.
Despliegue de flaps y slats: Estos dispositivos, ubicados en las alas, se extienden para aumentar la superficie alar. Esto genera más sustentación y permite que el avión vuele a menor velocidad sin perder altura.
Tren de aterrizaje: Las ruedas se despliegan para crear más resistencia al aire, ayudando a frenar el avión.
2. Contacto (Touchdown)
Maniobra de 'flare': Justo antes de tocar tierra, los pilotos levantan ligeramente la nariz del avión. Esto mantiene la sustentación por unos instantes y permite que la aeronave aterrice de forma suave sobre las ruedas traseras.
Toma de contacto: Las ruedas principales tocan la pista, absorbiendo el impacto gracias al tren de aterrizaje.
3. Desaceleración
Inversores de empuje: En aviones grandes, los motores cambian la dirección de su empuje hacia adelante, actuando como un freno dinámico y reduciendo drásticamente la velocidad.
Frenos en las ruedas: Los frenos de las ruedas se activan. Están diseñados para soportar un gran esfuerzo, generando mucho calor en poco tiempo.
Spoilers: Son unas placas en las alas que se levantan para interrumpir el flujo de aire y aumentar la resistencia, lo que ayuda a que el avión pierda velocidad y se mantenga en el suelo.
Aterrizaje contra el viento: Para mejorar la sustentación y reducir la velocidad con mayor seguridad, los aviones casi siempre aterrizan en contra del viento.
Factores adicionales
Colaboración en cabina: El piloto a cargo controla la aeronave, mientras que el copiloto monitorea los parámetros y los instrumentos para garantizar la máxima seguridad.
Comunicación constante: Los pilotos están en comunicación continua con la torre de control, que les proporciona información sobre el tráfico aéreo, las condiciones de la pista y la meteorología.
